Hyosung, dícese de la empresa
koreana fundada en 1978 perteneciente al grupo S&T MOTORS CO. LTD. y
que fabrica sus propios motores.
Pensarás que eso es normal. No lo de que sea koreana, sino lo de
fabricar sus propios motores. Pues no, no es normal. Fabrica 230.000
motores al año entre sus modelos de 125, 250 y 650 c.c., y 200.000
chasis. La diferencia entre número de motores y chasis fabricados se
podría llamar en terminología militar como reserva de guerra.
Tras contactar con la delegación española de Hyosung España, sita en
Valencia, hemos probado varios de sus modelos, y pretendemos desde
este mismo momento seguir este curso con la intención de ser siempre
los primeros en probar cada uno de sus modelos nuevos que saquen al
mercado y ofreceros a vosotros los lectores una información de
primera mano y siempre en primicia.
Esta vez le ha tocado al modelo GV 125, que aunque no sea un modelo
de este mismo año, hemos querido probar puesto que se puede
encontrar en los escaparates de la marca asiática.
Se basa en el motor en V a 75º que monta Hyosung en la GT 125 con
una potencia de 14,6 c.v. y cuatro válvulas por cilindro con
refrigeración aire-aceite.
Hemos decidido tomar las fotografías además de por política de no
copiar las fotos de sitios externos, en un entorno aeronáutico
porque vamos a analizar esta moto asemejándola al mundo de la
aviación. Y nada mejor que el primer aeródromo de España.
Para arrancarla, lo primero que hay que hacer es un curso. Es fría
como ella sola y nos ha recordado muchísimo la puesta en marcha de
aviones con motores de 18 cilindros en doble estrella como el T-6
Texan. En la moto y en el avión hay que cebar los dos carburadores
de 26 mm. y abrir el aire a tope. Mientras pulsamos la puesta en
marcha hay que abrir el acelerador para que se cebe el carburador.
Aún así, no nos aseguramos de que aunque arranque, el motor siga en
marcha. Hay que estar pendiente de él para que no se cale y por lo
tanto no nos podemos entretener con ponernos el casco y los guantes.
Pasados un par de minutos, podemos cerrar el aire situado en la
maneta izquierda, pero igualmente debemos estar pendientes de que no
se nos vuelva a calar. Una vez el motor haya calentado (no tenemos
sensor de temperatura), ya nos podemos despreocupar.
La apariencia de la moto es del más puro estilo custom, guardando
todos y cada uno de los detalles de las cásicas, pero con la
diferencia de que aquí predominan los plásticos cromados.
Destacan su largo y único escape, los guardabarros que rememoran el
estilo de las viejas Indian y un manillar enorme.
El tamaño del conjunto nos demuestra que estamos ante una moto
milimétricamente más pequeña de lo normal, lo cual nos quiere
enseñar que monta un motopropulsor de pequeña cilindrada. No nos
quiere engañar.
Las gomas son de calibre adecuado, no aquellas de bicicleta que
montan otras casa en sus modelos de 125 c.c.
El sonido tampoco acompaña al purismo clásico. Agudo, rápido, y
sibilante en algunos rangos de revoluciones.
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Los mandos los hemos encontrado difíciles de manejar sobre
todo el de la piña izquierda. Nos obliga a quitar la vista de
la carretera para encontrar el mando de las luces de largo
alcance.
Empezamos la marcha y nos encontramos con una máquina pesada,
nada menos que 157 kilos. La posición nos obliga a hacer
abdominales para apoyar las botas en las estriberas. Sin
embargo es relajada, puro custom, pero aquellos milímetros de
diferencia que hay entre esta moto y una de cilindrada mayor
nos va a pasar factura: el asiento trasero nos da en el coxis
transmitiéndonos las vibraciones de la moto en la base de la
columna.
Acelerando la moto responde lenta hasta que la curva de
potencia aumenta a unas aproximadamente 9.000 vueltas, y a
partir de ahí se nota que la moto cobra vida. El efecto es más
notable en marchas medias, y de éstas, la tercera. En cuarta
debemos apurar hasta el arco rojo, porque como cambiemos a
quinta y se nos quede a menos de 8.500, se nos quedará colgada
y apenas acelerará. Hemos comentado este pequeño defecto con
MOTORRAD, delegación en San Sebastián de los Reyes de
Hyosung que nos prestó la moto y nos ha argumentado que
seguramente tenga un defecto de carburación, cosa que nosotros
confirmamos porque la mezcla olía a rica. El motivo de tal
desajuste es que ésta era una unidad de pruebas para prensa y
al llevársela a otras localidades con presiones barométricas
muy distintas, sobre todo las de alturas a nivel del mar le
ajustan el tornillo del aire, con lo que la mezcla se
desajusta para alturas como la de Madrid (Mezcla rica: a más
altura, le falta aire y sobra combustible).
Si tuvieramos que hacer una analogía entre el mundo de la
aviación y el de las motos, las custom se asemejarían más a
los turbohélices de transporte, esos aviones rechonchos y
lentos ideados para el transporte de personas y mercancías.
Sin embargo, encima de esta moto nos sentimos como en un
Eurofighter, el caza de última generación de fabricación
europea: materiales ligeros, composites, plásticos, fibras y
lo que nos recordó a este caza, la maniobrabilidad.
El Eurofighter es un caza inestable gobernado por varios
ordenadores que actúan los mandos de vuelo por consejo del
piloto. Es inestable para que a la hora de ejecutar una
maniobra de combate, ésta se realice en un tiempo record,
claro está, limitado siempre por los límites de la resistencia
humana.
A la hyosung le sucede exactamente lo mismo. Vayamos a la
velocidad que vayamos, es como ir encima de una peonza que
está a punto de pararse. Los vaivenes laterales son perpetuos,
pero la gran sorpresa ha sido cuando hemos contramanilleado de
un lado a otro. Sencillamente espectacular, no corresponde
para nada la maniobrabilidad con la apariencia de esta custom.
Los frenos es una asignatura pendiente de la Gv 125. A pesar
de montar doble pistón de generosas dimensiones en el eje
delantero, la frenada es perezosa. Y si tenemos que hablar del
freno trasero asistido por las tradicionales zapatas, no
podemos alegar muchas cosas positivas de él. Es
difícil percibir la desaceleración de este freno a no ser que
hinquemos la suela de la bota en el pedal. Era evidente una
falta de ajuste en las varillas, pero eso sólo afecta al
recorrido.
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Las marchas es también una asignatura que debe ser repasada, El
hecho de meter la primera marcha se convierte siempre en un trabajo
de neurocirujano. Debemos mover varias veces el eje primario del
cambio mediante la dura maneta del embrague para que los engranajes
consigan acoplar.
Vemos en el cuadro que el tanque necesita combustible y paramos en
una gasolinera. Al quitar la llave, observamos que el indicador del
aforador sigue marcando y decidimos esperar por si la aguja deja de
marcar en algún momento, pero no, no lo hace. El indicador es de
línea caliente y siempre está marcando, incluso por la noche
mientras dormimos. Si fuera mediante transmisión mecánica no nos
preocuparía, pero al ser por hilo eléctrico, sabemos que tarde o
temprano se va a cepillar la batería, al igual que haría una alarma.
El tanque es de forma de gota de agua, y el indicador eso no lo
tiene en cuenta, por lo que la aguja irá bajando exponencialmente:
al principio, arriba, irá más despacio, mientras que conforme baje
lo hará aumentando de velocidad.
Una vez con la panza llena de gasolina, decidimos perdernos por
algunas carreteras comarcales.
Al mirar por los retrovisores descubrimos que vibran. No es que se
nos vayan a desprender las retinas, pero vibran. El motivo está bien
claro: un brazo de manillar extensísimo junto con una varilla de
retrovisor igual de larga hace que las apenas perceptibles
vibraciones se multipliquen hasta que llegan al espejo.
Apretamos puño y la hacemos llegar hasta los 110 km/h... y los
mantiene, pero a costa de esas 12.000 revoluciones.
Las curvas las toma con suavidad, pero nos sigue llamando la
atención ese enorme manillar que nos obliga a hacer movimientos
exagerados con los brazos.
En el aspecto de
la amortiguación, el tren delantero, como se dice en aviación, es
duro pero actúa, mientras que el principal, así se llama al conjunto
de las ruedas traseras, está muy bien conseguido, hablando siempre
desde el punto de vista custom. La amortiguación absorbe
perfectamente el terreno irregular a la vez que nos da un par de
pequeños repliques o botes al estilo custom. Con un pasajero atrás
la moto se porta a las mil maravillas en este aspecto, mientras que
ya es demasiado para el motopropulsor. No es un hecho achacable a
esta moto, pues casi todas las 125 les sucede en mayor o menor
medida.
Por último, al volver de la prueba e introducirnos en la vorágine de
la ciudad nos encontramos con las calles colapsadas por el tráfico
de vuelta a casa después de la jornada laboral. Como todo motero,
calculamos el espacio entre coches para colarnos hasta el disco del
semáforo, pero al ver nuestra anchura de "cuernos", decidimos que ni
siquiera lo vamos a intentar.
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En definitiva, una máquina sumamente vistosa que clama a un
sector muy determinado de consumidores, los cuales tienen muy
claro lo que van a adquirir. No es una máquina para ir y volver
del trabajo, ni urbanita, ni para salir a hacer recados. Es una
máquina sencillamente para los domingos, un capricho de esos que
de lunes a viernes visten de corbata y los fines de semana se
visten de cuero y se colocan algún que otro pendiente.
¿Y quién no se disfraza a la hora de montar en moto? Todos
excepto los ángeles del infierno, que siempre van disfrazados.
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FICHA TÉCNICA
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Bastidor
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Tipo de bastidor
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Doble cuna de acero
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Pesos
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Peso en seco (Kg.)
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157
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Dimensiones
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Distancia entre ejes (mm)
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1500
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Altura del asiento (mm)
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700
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Distancia libre al suelo (mm)
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155
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Largo x ancho x alto (mm)
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2270 x 800 x 1090
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Ángulo de lanzamiento (º)
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33º
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Avance (mm)
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135
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Motor
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Número de cilindros
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2 a 75º
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Diámetro x carrera (mm)
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44 x 41
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Refrigeración
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Aire/Aceite
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Cilindrada (cc)
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124
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Alimentación
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2 carburadores de 26 mm
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Distribución
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DOHC 8 válvulas
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Relación de compresión
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11,2:1
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Potencia Max(CV/rpm)
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14.6/10.500
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Velocidad máxima(km/h)
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109
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Par máximo(kg x m/rpm)
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1.01/9.500
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Embrague
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Multidisco en baño de aceite
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Transmisión secundaria
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Cadena
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Caja de cambios:
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5 velocidades
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(Relación total de cambio):
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1ª: 39,9 2ª: 23,12 3ª: 17,43
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4ª: 14,07 5ª: 11,75
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Sistema de arranque
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Electrico
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Parte ciclo
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Rueda delantera
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110/90-16(59P)
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Rueda trasera
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130/90-15M/C(66P)
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Suspensión delantera
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Horquilla convencional
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Suspensión trasera
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Basculante/ amortiguadores
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Freno (Delantero/Trasero)
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Disco/Tambor
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Capacidades
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Depósito de gasolina (L)/Reserva
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14/2.0
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Sistema eléctrico
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Tipo de encendido
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C.D.I
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Capacidad de batería(V/Ah)
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12V6Ah(MF)
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Instrumentación
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Velocímetro
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Cuentakilómetros con parcial
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Cuentarevoluciones
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Medidor de nivel gasolina
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Equipamiento
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Guardabarros envolvente
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Embellecedor de hoquilla
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Interruptor parada de emergencia
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Juego de herramientas
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Interruptor de caballete lateral
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